Crece el empleo precario y sube la desocupación en Mar del Plata
Un informe sociolaboral de la UNMDP advierte sobre un mercado cada vez más presionado, con caída del empleo formal, salarios en retroceso y mayor desigualdad
El mercado laboral en el Partido de General Pueyrredon muestra un deterioro cada vez más marcado, en medio de un escenario económico que crece en números pero se achica en la vida cotidiana. Así lo expone el último informe sociolaboral del Grupo de Estudios del Trabajo (GrET), que refleja una paradoja inquietante: hay más gente trabajando, pero en peores condiciones.
Uno de los datos más duros es que aumentaron al mismo tiempo la actividad, el empleo y también la desocupación. Lejos de ser una señal positiva, esto evidencia que cada vez más personas salen desesperadamente a buscar ingresos para compensar la pérdida del poder adquisitivo. En ese contexto, la desocupación trepó al 9,5%, la subocupación al 12,2% y la presión sobre el mercado laboral superó el 21%.
El informe también deja en evidencia un avance sostenido de la informalidad y la precarización. Mientras crece el trabajo en negro, cae el empleo en empresas medianas y grandes en todos los sectores, algo que no se veía desde la pandemia. A la par, aumentan los despidos sin causa y se multiplican los contratos temporarios, consolidando un esquema laboral cada vez más inestable.
A nivel nacional, la tendencia es igual de preocupante. Durante 2025 se perdieron casi 300 mil empleos registrados y el único segmento que creció fue el monotributo, una modalidad con menor protección y estabilidad. Es decir, el sistema laboral no solo se achica, sino que se vuelve más frágil.
En paralelo, el crecimiento económico del 4,4% no logró derramar en la mayoría de la población. Impulsado por sectores concentrados como el agro y las finanzas, dejó atrás a la industria y la construcción, que siguen sin recuperarse. El consumo también refleja esa desigualdad: mientras algunos indicadores suben, las ventas en supermercados y comercios caen, golpeando de lleno a la clase media y los sectores populares.
Con salarios, jubilaciones y el ingreso mínimo perdiendo contra la inflación, el informe traza un diagnóstico claro: el país crece, pero cada vez peor distribuido. En ciudades como Mar del Plata, eso se traduce en más precarización, más competencia por el trabajo y un mercado laboral al límite.
