A las aulas para prevenir: Daniel Adler y una Justicia que sale al encuentro de la comunidad
Desde Mar del Plata, el Ministerio Público Fiscal desarrolla una estrategia que traslada la Justicia al territorio. Charlas en escuelas, trabajo interinstitucional y cercanía con la comunidad como herramientas para prevenir delitos complejos.
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La lucha contra la trata de personas encontró en las aulas un escenario inesperado pero eficaz. Bajo el impulso del fiscal general federal Daniel Adler, la Justicia dejó el escritorio para construir un vínculo directo con la sociedad. La experiencia no solo permitió detectar casos emblemáticos, sino también evitar situaciones de explotación antes de que se concreten.
En Mar del Plata, la prevención del delito dejó de ser una tarea pasiva para convertirse en una política activa. Desde 2012, el Ministerio Público Fiscal de la Nación impulsa la Mesa Interinstitucional de Lucha contra la Trata, un espacio que articula organismos, profesionales y organizaciones sociales con un objetivo común: anticiparse al delito.
La iniciativa surgió a partir de una preocupación concreta: las víctimas rescatadas de redes de explotación volvían a caer en los mismos circuitos. Frente a esa realidad, la respuesta fue salir al territorio, generar conciencia y abrir canales de confianza con la comunidad.
Salir del despacho cambió el vínculo con la comunidad de Mar del Plata. Adler, quien propició esa transformación y es actualmente fiscal de Distrito, recordó en diálogo con QZ que “en 2014, tras una charla, se me acercó una mujer, y me contó de su desesperada situación por la abducción que habían sufrido ella y su familia por parte de un grupo pseudo religioso que estaba en un lugar importante de la ciudad. Yo le dije que viniera a la Fiscalía. Bueno, efectivamente se acercó y así comenzó el caso. Es decir, la actividad de prevención de la Mesa fue efectiva: Hurtado y sus cómplices fueron condenados en juicio a penas altísimas de prisión y los bienes, restituidos a las víctimas”.
Ese acercamiento derivó en una investigación histórica: la primera condena en la Argentina por trata laboral en una secta.
Lejos de un enfoque exclusivamente reactivo, Adler plantea una concepción ampliada del rol judicial. La prevención, sostiene, es parte esencial de la función del Ministerio Público Fiscal y encuentra sustento en la Constitución Nacional.
Las charlas en escuelas, universidades y espacios comunitarios funcionan como puntos de contacto donde la información se transforma en herramienta. Allí, potenciales víctimas, estudiantes o familiares pueden reconocer señales de alerta y acceder a mecanismos de denuncia.
“La actividad de prevención de la Mesa fue efectiva”, afirmó Adler, al tiempo que subrayó que muchos de los casos detectados hubieran permanecido ocultos sin ese vínculo directo con la sociedad: “El caso de Hurtado es un buen ejemplo porque cesó la actividad del delito a partir de una información que hubiese sido difícil obtener si nosotros no hacíamos esta charla debate”.
El alcance de la iniciativa se amplió con los años. Además de la trata de personas, la Fiscalía comenzó a intervenir en problemáticas emergentes vinculadas a entornos digitales y consumos problemáticos.
“Consiste en ir por el lavado de activos producto del juego ilegal, como modo de prevención de un consumo problemático que afecta a niños y adolescentes”, explicó Adler sobre una nueva línea de trabajo que ya permitió desarticular organizaciones clandestinas.
El modelo, basado en la cercanía, la articulación institucional y la educación, muestra resultados concretos. Pero, sobre todo, deja una enseñanza: la prevención también es una forma de hacer justicia.
