Se profundiza la crisis del transporte en Necochea con una retención de tareas que paraliza el servicio hasta el jueves
Los choferes mantiene la medida por el atraso en el pago de los salarios y el conflicto se profundizó luego de que los trabajadores no pudieran ingresar a la empresa. La medida afecta a miles de usuarios y expone la delicada situación del sistema de transporte público en el distrito.
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La crisis del transporte público en Necochea y Quequén sumó un nuevo capítulo este martes a la noche, cuando los choferes de Transportes Necochea S.A. iniciaron una retención de tareas que dejó sin servicio de colectivos a ambas ciudades. La medida fue resuelta en una asamblea de trabajadores ante los reiterados incumplimientos en el pago de los salarios y se mantendrá, al menos, hasta este jueves a las 5, mientras continúan las negociaciones entre la empresa y el gremio.
El conflicto se agravó durante la jornada cuando los conductores denunciaron que no pudieron ingresar a las instalaciones de la empresa para cumplir con la asistencia, una situación que terminó de frustrar cualquier posibilidad de normalizar la actividad y derivó en la continuidad de la medida de fuerza.
Según explicaron desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA), los trabajadores vienen cobrando sus haberes de manera parcial y fuera de término desde hace varios meses. El reclamo apunta a la regularización de los salarios y a obtener certezas sobre la continuidad del servicio, en medio de una crisis que se arrastra desde hace tiempo.
La situación no es nueva. En mayo ya se habían registrado retenciones de tareas por el mismo motivo, luego de que los choferes denunciaran que aún no habían percibido una parte importante de sus sueldos. Aunque en aquella oportunidad el conflicto se desactivó parcialmente con el ingreso de subsidios nacionales, la solución fue apenas transitoria.
Una crisis que lleva meses
El sistema de transporte urbano de Necochea atraviesa desde hace meses un escenario de fuerte deterioro económico. Las empresas sostienen que el valor del boleto quedó retrasado frente al aumento de los costos operativos, especialmente el combustible, los salarios y el mantenimiento de las unidades.
A ese panorama se suma la incertidumbre por la futura concesión del servicio. La licitación del transporte quedó desierta y actualmente las empresas continúan operando mediante prórrogas, lo que, según los trabajadores y los empresarios, dificulta encontrar una solución de fondo.
La crisis afecta no solo a los casi 90 trabajadores vinculados al sistema, entre choferes, mecánicos y personal administrativo, sino también a miles de vecinos que utilizan el colectivo para trasladarse entre Necochea y Quequén por motivos laborales, educativos y de salud.
