La esperanza de vida en Mar del Plata creció y alcanzó los 76,8 años
Según un informe de Mar del Plata Entre Todos, el indicador registró una suba en la última década, con recuperación tras la pandemia y en un contexto de fuerte caída de la natalidad.
:format(webp):quality(40)/https://qznoticiascdn.eleco.com.ar/media/2026/04/mar_del_plata.jpg)
La esperanza de vida en el Partido de General Pueyrredon continúa en alza y llegó en 2024 a los 76,8 años, el valor más alto de los últimos diez años. El dato surge de un informe elaborado por el equipo técnico de Mar del Plata Entre Todos, en base a estadísticas del Ministerio de Salud bonaerense, y refleja una mejora sostenida en las condiciones de salud y supervivencia de la población local. En términos comparativos, el indicador muestra un crecimiento de casi dos años respecto a una década atrás.
Este índice, que estima cuántos años vivirá en promedio una persona que nace hoy si se mantienen las condiciones actuales, se mantuvo relativamente estable entre 2014 y 2019, con valores ubicados entre los 75 y 76 años. Sin embargo, en 2020 se produjo una caída significativa hasta los 74,2 años como consecuencia directa del impacto de la pandemia de Covid-19, que alteró los niveles de mortalidad a nivel global y también en el ámbito local.
A partir de ese momento, la curva comenzó a recuperarse de manera progresiva. Los datos muestran una mejora constante en los años siguientes hasta alcanzar en 2024 el máximo de la serie analizada. Este comportamiento sugiere una recomposición del sistema sanitario y de las condiciones generales de vida, que lograron revertir el retroceso registrado durante la emergencia sanitaria.
El informe también advierte que esta evolución se da en el marco de una transición demográfica cada vez más marcada. Mientras la esperanza de vida sigue en ascenso, la natalidad registra una caída abrupta. En 2024, la tasa de nacimientos se ubicó en 7,8, lo que representa una disminución del 48% en apenas diez años. En paralelo, la tasa de mortalidad mostró un leve incremento en el mismo período, con un pico durante la pandemia.
Este escenario configura un cambio estructural en la dinámica poblacional del distrito: una sociedad que envejece progresivamente, con menos nacimientos y mayor longevidad.
Frente a este panorama, los especialistas señalan la necesidad de repensar políticas públicas vinculadas a la salud, el sistema previsional y la planificación urbana, en función de una población que demandará cada vez más servicios asociados al envejecimiento.
