Buscan extender la prohibición de fumar a vapeadores y cigarrillos electrónicos
Un proyecto de Unión por la Patria propone actualizar la ordenanza que prohíbe los cigarrillos tradicionales en ciertos espacios públicos. Apunta a incorporar dispositivos electrónicos no contemplados.
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Un proyecto presentado por Unión por la Patria propone ampliar la ordenanza antitabaco que rige en General Pueyrredon, para a partir de ahora prohibir explícitamente los vapeadores, cigarrillos electrónicos y otros dispositivos similares en los mismos espacios públicos y de acceso público donde no se permiten los cigarrillos tradicionales.
El expediente iniciado este jueves por el concejal Diego García se centra en actualizar la Ordenanza 20.104 que data originalmente de 2010, si bien en los años tuvo incorporaciones de nuevos espacios a la prohibición. La norma actualmente prohíbe fumar en bares, restaurantes, oficinas, espacios culturales, medios de transporte y distintos sectores recreativos de la ciudad, principalmente plazas y parques con juegos infantiles.
De acuerdo a los fundamentos vertidos en el proyecto, la norma quedó desactualizada frente al crecimiento del uso de dispositivos alternativos como los cigarrillos electrónicos, vaporizadores y los llamados Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (SEAN). Es que la ordenanza solo contiene la prohibición en cuanto a "fumar o sostener tabaco encendido o similar", lo que no alcanza estas modalidades modernas.
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Así entonces, para proteger la salud no no fumadores, el proyecto propone sumar dentro de las prohibiciones a cigarrillos electrónicos, vaporizadores y cualquier otro dispositivo destinado a liberar nicotina u otras sustancias mediante aerosol o vapor.
De ser sancionada, la nueva ordenanza pondría en pie de igualdad al cigarrillo tradicional con estos elementos, por lo que la restricción alcanzaría tanto a espacios cerrados de acceso público como a plazas con juegos infantiles, circuitos aeróbicos, balnearios y unidades turísticas fiscales, tal como ya ocurre con el cigarrillo tradicional.
Además del factor prohibitivo, la iniciativa también incorpora campañas de prevención y concientización dirigidas especialmente a adolescentes y jóvenes, uno de los grupos donde más creció el consumo de vapeadores durante los últimos años.
En los fundamentos del expediente, García remarcó que “los cigarrillos electrónicos no son inofensivos” y advirtió que todavía “no conocemos los efectos a largo plazo del consumo de vaporizadores y cigarrillos electrónicos”, más allá que distintas investigaciones científicas alertan sobre los peligros en la salud que generan estos dispositivos.
