Puertas adentro, el Gobierno admite errores en el manejo político y comunicacional tras la final del Mundial
Las principales autocríticas apuntan al frustrado anuncio de un feriado nacional, que finalmente nunca se concretó, a la falta de coordinación con la Asociación del Fútbol Argentino.
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En la Casa Rosada reconocen que hubo fallas durante los días previos y posteriores a la derrota de la Selección. El frustrado feriado, los mensajes cruzados con el plantel y la polémica por Malvinas generaron autocríticas en el oficialismo.
El Gobierno nacional comenzó a hacer un balance interno de la estrategia política y comunicacional desplegada durante el tramo final del Mundial 2026 y, según trascendió desde la Casa Rosada, reconoció errores en la gestión de un tema que terminó generando más cuestionamientos que rédito político.
Las principales autocríticas apuntan al frustrado anuncio de un feriado nacional, que finalmente nunca se concretó, a la falta de coordinación con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y a los reiterados gestos del presidente Javier Milei hacia la Selección, que no tuvieron respuesta por parte del plantel ni del cuerpo técnico.
En el oficialismo también hubo malestar por la polémica en torno a la bandera de Malvinas exhibida por los jugadores tras la victoria ante Inglaterra y por las declaraciones del vocero presidencial Adrián Ravier, quien utilizó la expresión "país bananero" al referirse al reclamo de soberanía sobre las islas. Si bien luego aclaró sus dichos, puertas adentro consideraron que la frase fue innecesaria y terminó alimentando una controversia evitable.
Fuentes del Gobierno señalaron que durante toda la competencia existió escasa comunicación con la AFA y que muchas decisiones se tomaron sin conocer los planes del seleccionado. Esa situación quedó expuesta cuando el Ejecutivo impulsó la posibilidad de recibir al equipo en la Casa Rosada y organizar festejos, algo que finalmente fue descartado luego de que los jugadores decidieran no realizar celebraciones tras perder la final frente a España.
Con el Congreso retomando su actividad en agosto y una agenda legislativa cargada de proyectos, el oficialismo busca dejar atrás el episodio y concentrarse nuevamente en sus prioridades políticas, aunque el manejo del Mundial dejó una serie de lecciones que, reconocen en Balcarce 50, no pasaron inadvertidas.
