La habitualidad fue clave: confirman la prisión preventiva por una reiterada actividad de encubrimiento
La Cámara de Apelación y Garantías de Mar del Plata ratificó la prisión preventiva de un acusado de encubrimiento agravado al considerar acreditado un patrón reiterado de conductas vinculadas a vehículos y elementos de origen ilícito. Los jueces rechazaron los planteos de la defensa y destacaron el riesgo de fuga.
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En un fallo que pone el foco en la reiteración de conductas delictivas, la Justicia confirmó la prisión preventiva de un hombre acusado de circular en un automóvil robado con una patente sustraída. Para el tribunal, los antecedentes por hechos similares permitieron configurar el agravante de habitualidad y sostener la medida de coerción.
La decisión fue adoptada por la Sala I de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Mar del Plata, que confirmó la resolución dictada por el Juzgado de Garantías que había convertido en prisión preventiva la detención del imputado.
Según la investigación, el acusado fue interceptado por la policía luego de una persecución mientras conducía un automóvil con pedido de secuestro por robo. Durante el procedimiento se constató además que el vehículo circulaba con una chapa patente perteneciente a otro rodado, también denunciada como sustraída.
La defensa sostuvo que no existían pruebas suficientes para demostrar que el imputado conocía el origen ilícito del automóvil y de la patente, y cuestionó la aplicación de la agravante de habitualidad. También solicitó su excarcelación al considerar que no había riesgos procesales concretos.
Sin embargo, los magistrados entendieron que las circunstancias del caso permiten inferir el conocimiento sobre la procedencia ilegal de ambos bienes. Entre otros elementos, valoraron la ausencia de documentación respaldatoria, la falta de explicaciones razonables sobre la posesión del rodado y la fuga emprendida al advertir la presencia policial.
El aspecto central del fallo estuvo vinculado a la habitualidad. La Cámara señaló que el acusado registraba una condena reciente por varios hechos de encubrimiento, algunos de ellos relacionados con automotores, circunstancia que evidencia una conducta reiterada y suficiente para agravar la imputación.
Además, los jueces remarcaron que la ley no exige una actividad profesional u organizada para configurar la habitualidad, sino la comprobación de una práctica repetida de este tipo de delitos.
Con estos argumentos, el tribunal dejó firme la prisión preventiva y avaló la acusación por encubrimiento agravado por habitualidad. La resolución fortalece la investigación en curso y ratifica que la reiteración de conductas similares puede constituir un elemento determinante para agravar la situación procesal de un imputado.
