La ex presidente de FOPEA analizó en la Universidad el avance de las agresiones contra la prensa
En el Aula Magna de la UNMDP, Paula Moreno Román analizó el deterioro de la libertad de expresión, los ataques al periodismo y los riesgos de la naturalización de la violencia contra la prensa.
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En el marco del Mes del Periodista, la Universidad Nacional de Mar del Plata realizó la charla ¿A quién le importa la libertad de expresión?, organizada por la Secretaría de Comunicación y la Secretaría de Radio y Televisión. La disertación estuvo a cargo de Paula Moreno Román, primera mujer en presidir el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) y referente en la defensa de la libertad de prensa y los derechos de periodistas y medios en el país. La actividad tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales.
Moreno Román repasó su trayectoria dentro de FOPEA y destacó el valor simbólico de haber sido la primera mujer en ocupar la presidencia de la entidad, además de haber sido electa en la primera votación interna de la organización. “Llegar siendo la primera mujer, pero de la mano de una elección, eso para mí fue maravilloso”, expresó, aunque reconoció que el proceso no estuvo exento de resistencias internas.
Consultada sobre el escenario actual del periodismo argentino, fue contundente. Señaló que los informes de FOPEA sobre ataques a la prensa, en particular los provenientes del presidente de la Nación, continúan sorprendiéndola, pero advirtió sobre el riesgo de la naturalización. “Siento que hay como una anestesia general”, afirmó. Explicó que esa tolerancia social hacia las agresiones tiene efectos concretos: autocensura, retroceso en las investigaciones y deterioro del derecho a la información. “Un periodista que va para atrás en su contenido y en su investigación termina diezmando su producción, que al final es para la gente, no para sí mismo”, remarcó.
La periodista también alertó sobre mecanismos menos visibles que afectan la libertad de expresión, como la ley de lobby, el desmantelamiento del acceso a la información pública, los entorpecimientos burocráticos y las campañas de descrédito contra el periodismo como institución mediadora entre el poder y la sociedad. “Todo ese anillado sobre el periodismo es realmente preocupante”, sostuvo, y subrayó que se trata de un fenómeno global: “No es solo Argentina, es en el mundo; hay un mensaje general”.
A pesar del diagnóstico crítico, Moreno Román planteó posibles caminos para fortalecer la profesión. Propuso sostener la investigación, no resignar calidad y apostar al trabajo colaborativo como estrategia frente a la presión y la falta de recursos. Señaló que la reducción de equipos en los grandes medios obliga a explorar nuevos modelos de producción periodística. “Es más difícil presionar sobre periodistas dispersos trabajando un tema”, afirmó, y destacó que la tecnología puede ser una aliada si se la utiliza en favor del trabajo informativo.
Fuente: Portaluniversidad.org.ar

