Con críticas a la Justicia, se congregaron frente a Tribunales a tres años de la muerte de Iara Nardelli
Su madre, Mariela Quintanilla, y la referente de Justicia Activa, Marita Tobio, cuestionaron la quietud en la causa y destacaron el dolor que genera el proceso.
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A tres años de la desaparición y posterior hallazgo sin vida de Iara Nardelli, familiares y organizaciones vinculadas a la lucha contra la violencia de género se manifestaron frente a los Tribunales ubicados en Brown y Tucumán, con el objetivo de visibilizar el estancamiento de la causa que se encuentra a punto de quedar archivada. “Realmente estos tres años han sido muy doloroso”, aseguró Mariela Quintanilla, madre de la joven asesinada.
En diálogo con la prensa, la madre de Iara sostuvo no obstante que mantiene la expectativa enfocada en una fecha clave del calendario judicial, señalando que la esperanza que tiene “es que el 13 de julio se van a realizar unas pericias en Junín de las prendas de Iara”. Según detalló, estos elementos de prueba “tenían cortes de armas blanca, manchas de sangre, su cadenita y unos cabellos que tenían bulbos”. Frente a este escenario, Quintanilla remarcó el carácter con el que afrontan la espera: “Así estamos esperando que se realicen esas pericias y esperar los resultados con paciencia”.
Atravesar el día a día no es una tarea en solitario. Mariela reconoció que el proceso “es muy difícil, muy duro”, pero destacó la importancia de la red de contención que la rodea: “Tengo que dar gracias que estoy acompañada acá por las compañeras, por el grupo Madres Unidas por el Dolor y nos sostenemos y nos vamos rearmando día a día”.
Al hablar sobre el esfuerzo que implicó rescatar el archivo de la causa junto a su equipo de trabajo, Quintanilla no ocultó el desgaste que significó enfrentar la burocracia del sistema. Afirmó que “la verdad que fue una lucha exhaustiva, fueron meses, días de estar acá reclamando, exponernos al frío, al calor, a todo, contra todo pronóstico”.
En ese sentido, la madre de la joven enfatizó el enorme peso económico y humano que recae sobre las familias de las víctimas, concluyendo con una fuerte advertencia sobre el destino que hubiera tenido la investigación sin su intervención privada: “Seguir utilizando nuestros recursos económicos, no dar más, porque la verdad que si no hubiera sido por el perito que contraté y el abogado, esto seguiría en la nada misma”.
Por su parte Marita Tobio, de Justicia Activa, destacó los avances que logró realizar por su cuenta ante la habitual necesidad de las madres de iniciar investigaciones paralelas a la justicia: “Puedo decir que con más detalle y más precisa que lo que hace la justicia, a pesar de ser una simple madre ama de casa”. Asimismo, señaló que cuenta con numerosos elementos probatorios y que se encuentran “expectantes a las pericias” para respaldar sus hallazgos de manera formal.
Respecto a la lentitud del sistema, Tobio advirtió que los procesos judiciales no se corresponden con las necesidades de las víctimas y que, “si no es por la familia, si no es por las asociaciones, la justicia es como que tarda en avanzar”. Definió al Poder Judicial actual como “bastante patriarcal, misógino, machista” y criticó la falta de transparencia en las estadísticas de violencia de género, denunciando que “no podemos llegar a cifras de, por ejemplo, de violencia sexual, cuántas llegan a condenas y demás. Son datos que te esconden”, en contraste con la facilidad con la que se difunde información sobre otros delitos.
La referente de Justicia Activa destacó el acompañamiento mutuo entre diversas organizaciones y familiares de víctimas en Mar del Plata, mencionando la presencia de Madres del Dolor. Lamentó que muchas familias no puedan visibilizar sus reclamos públicamente porque “cada vez que están acá violentan o vulneran la identidad de la víctima o la privacidad”.
Y concluyó con una fuerte crítica al rol que el sistema les impone a los familiares: “El Poder Judicial no tendría que a nosotros condenarnos a venir a pedir justicia. Nosotros estamos condenados de por vida a seguir insistiendo a que nuestros derechos se cumplan. Tenemos que hacer de investigadores el trabajo de la fiscalía para que se siga con nuestra causa, eso es una vergüenza”.

