La seguridad en el transporte, en riesgo
Un análisis sobre el rol de la CNRT en el control del transporte de pasajeros y cargas, en medio de las políticas de desregulación impulsadas por el Gobierno nacional y las advertencias sobre un posible debilitamiento del organismo.
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¿Alguna vez nos preguntamos por qué subimos a un colectivo de larga distancia o a un tren y confiamos en que vamos a llegar a destino? Debemos ser conscientes de que, cuando emprendemos un viaje y compramos un boleto de colectivo o tren, realizar dicho traslado implica un riesgo.
No muchos ciudadanos argentinos saben que ese riesgo está minimizado a la máxima expresión posible gracias al funcionamiento de un organismo contralor del Estado nacional comúnmente conocido por sus siglas: CNRT.
En épocas de “motosierra”, impulsadas por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, la continuidad de la CNRT está en riesgo. Dicho funcionario sostiene que la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) son organismos superpuestos; es decir, que hacen lo mismo.
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El ministro alega que la CNRT, que se dedica al control del transporte, es lo mismo que la ANSV, organismo dedicado a la fiscalización y control del tránsito. La situación es grave: un funcionario de alto rango con poder de decisión no puede distinguir transporte de tránsito, dos conceptos totalmente diferentes, lo que implica que las políticas a tomar parten de un error conceptual.
La CNRT era un organismo descentralizado dependiente de la Secretaría de Transporte, pero actualmente está bajo la órbita del Ministerio de Economía. La Comisión fue creada en la década del 90 y unificó distintos organismos del Estado nacional dedicados al transporte. Su función es controlar y fiscalizar el transporte de cargas y pasajeros —ómnibus y trenes— de jurisdicción nacional e internacional.
Cuenta con delegaciones a lo largo y ancho del país, generalmente con base en las terminales de las principales ciudades de las diferentes provincias, como es el caso de Mar del Plata.
Los funcionarios del organismo, además del control documental de las unidades de transporte de pasajeros, realizan inspecciones visuales de matafuegos, martillos de seguridad, puertas de emergencia, tacógrafos, neumáticos, luces y limpiaparabrisas, entre otros elementos. También llevan adelante controles aleatorios sobre los choferes, como alcoholemia, test de sustancias, presión arterial y glucemia.
Es muy común ver agentes de la CNRT, con sus atuendos azul Francia, fiscalizando en distintas terminales del país viajes de egresados o escolares. A su vez, realizan operativos en rutas junto a otras fuerzas de seguridad y organismos contralores del tránsito, donde principalmente apuntan a controlar el transporte de cargas generales y peligrosas, como combustibles o sustancias químicas.
En la actualidad, el Ministerio de Desregulación les ha bajado el nivel de exigencias a las empresas de transporte de pasajeros para poder funcionar, liberó las trazas otorgadas superponiéndolas con trazas provinciales y delegó en los municipios el otorgamiento de licencias profesionales de conducir, que antes tenía bajo su control.
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Esto ha generado un desorden en el otorgamiento de licencias profesionales, con choferes de edad avanzada que reciben renovaciones por cinco años, en contraste con choferes jóvenes cuyas renovaciones son de apenas dos años, según el distrito. Además, las exigencias para estos profesionales del volante dependen de cada municipio y pueden ser exhaustivas, laxas o incluso rozar la ridiculez.
En este panorama de flexibilización para las empresas de transporte de pasajeros, el ministro pretende recortarle funciones o hacer desaparecer al organismo contralor. Formar a un funcionario de la CNRT implica mucho tiempo: son penalmente responsables por su accionar y llevan adelante una tarea silenciosa y minuciosa que permite a los usuarios viajar con la tranquilidad de llegar sanos y salvos a destino.
Por todo esto, debemos estar alertas: la seguridad de los pasajeros transportados en los diferentes medios de transporte está en riesgo.
