La interna del PJ suma nuevos capítulos y tensiona el armado hacia 2027
El respaldo del Movimiento Evita a Axel Kicillof volvió a exponer las diferencias entre el kicillofismo, el kirchnerismo y el massismo. Mientras crecen los cruces internos, el peronismo enfrenta el desafío de construir una estrategia común de cara a las próximas elecciones presidenciales.
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La disputa por el liderazgo del peronismo de cara a las elecciones presidenciales de 2027 volvió a escalar en los últimos días, luego de que el Movimiento Evita ratificara públicamente su respaldo al gobernador bonaerense Axel Kicillof. La definición dejó nuevamente al descubierto las diferencias que atraviesan al espacio entre el kicillofismo, el kirchnerismo y el massismo, en un escenario donde la unidad aparece cada vez más compleja.
Desde el Movimiento Evita cuestionaron el rol que viene desempeñando Máximo Kirchner dentro del Partido Justicialista y sostuvieron que el gobernador bonaerense es hoy el dirigente con mejores condiciones para encabezar una alternativa electoral frente al presidente Javier Milei. Además, plantearon que las candidaturas deberían resolverse mediante elecciones primarias abiertas, permitiendo que cada sector compita dentro del mismo espacio político.
Mientras tanto, en el entorno de Kicillof valoraron el respaldo recibido y renovaron las críticas hacia los sectores internos que, según sostienen, priorizan las disputas partidarias por encima de la oposición al Gobierno nacional. En contraste, el espacio que responde a Sergio Massa mantiene un perfil bajo y evita involucrarse en la confrontación, una postura que muchos dentro del peronismo interpretan como una estrategia para conservar margen de maniobra y posicionarse como un eventual articulador de consensos rumbo a 2027.

