Máxima tensión en Washington: el Servicio Secreto abatió a un tirador en las inmediaciones de la Casa Blanca
Un sospechoso abrió fuego en el perímetro de la residencia oficial antes de ser neutralizado por las fuerzas de seguridad. El presidente Donald Trump se encontraba en el interior y resultó ileso.
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Un violento tiroteo en las inmediaciones de la Casa Blanca alteró por completo la calma de Washington este sábado por la tarde, cuando agentes del Servicio Secreto abatieron a un hombre armado que comenzó a disparar en plena vía pública. El incidente, que desató escenas de pánico entre turistas y periodistas, dejó además el saldo de un transeúnte herido. En el momento del ataque, el mandatario estadounidense Donald Trump se encontraba dentro del edificio junto a altos funcionarios, sin que su seguridad se viera comprometida.
El hecho ocurrió poco después de las 18:00 horas en la intersección de la calle 17 y la avenida Pennsylvania. Según el informe oficial firmado por Anthony Guglielmi, jefe de Comunicaciones del Servicio Secreto, el sospechoso extrajo un arma de su bolso y abrió fuego de manera imprevista. Corresponsales de cadenas como ABC News, NBC y CNN reportaron haber escuchado entre 20 y 30 detonaciones, lo que obligó a los equipos de prensa presentes en el Jardín Norte a refugiarse de emergencia en las salas interiores.
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La respuesta de los agentes federales fue inmediata: repelieron la agresión e hirieron de gravedad al atacante, quien falleció minutos después en un hospital cercano. Tras los disparos, el Servicio Secreto desplegó un estricto cordón de seguridad, apoyado de inmediato por especialistas del FBI bajo la coordinación de su director, Kash Patel. Las autoridades confirmaron que ningún oficial resultó herido y que las operaciones oficiales de la sede gubernamental continuaron sin afectaciones.
Mientras el jefe de Estado encabezaba una reunión clave sobre las negociaciones con Irán, este episodio vuelve a encender las alarmas en el esquema de seguridad presidencial. A sus 79 años, Trump ha sido blanco de tres presuntos intentos de asesinato desde su regreso al poder, registrándose el antecedente más cercano hace apenas un mes en el Hotel Washington Hilton. El FBI y el Servicio Secreto mantienen bajo estricta investigación el móvil del ataque para esclarecer las motivaciones del agresor abatido.
