Hallaron sin vida a Lucas Gámez, el niño argentino que estaba desaparecido tras los terremotos en Venezuela
El cuerpo del menor de 8 años fue encontrado luego de 14 días de intensa búsqueda entre los escombros de un edificio colapsado en La Guaira. Sus padres permanecían en el lugar siguiendo los trabajos de rescate.
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El cuerpo de Lucas Gámez, el niño argentino de 8 años que permanecía desaparecido desde los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio, fue encontrado este miércoles entre los escombros de un edificio derrumbado en la ciudad de La Guaira. El hallazgo puso fin a dos semanas de una intensa búsqueda que había movilizado a rescatistas, autoridades y a miles de personas que seguían el caso con esperanza.
Lucas había viajado a Venezuela junto a su familia para visitar a familiares cuando ocurrieron los dos fuertes sismos que afectaron gran parte del norte del país. El edificio donde se encontraba colapsó por completo y desde entonces los equipos de rescate trabajaban sin descanso para intentar localizarlo.
De acuerdo con las autoridades y medios locales, el cuerpo del niño fue localizado tras 14 días de tareas ininterrumpidas. Sus padres permanecieron durante todo ese tiempo cerca del operativo y estaban presentes cuando se confirmó la noticia.
En los últimos días, la familia había mantenido viva la esperanza de encontrarlo con vida. Incluso, el lunes, cuando Lucas hubiera cumplido 9 años, sus padres difundieron un emotivo mensaje y pidieron una cadena de oración mientras continuaban las tareas de búsqueda.
La historia de Lucas había conmovido tanto a Argentina como a Venezuela. Durante el operativo, los rescatistas utilizaron distintos métodos de búsqueda especializados e incluso se habían reportado indicios que alimentaban las expectativas de un posible rescate con vida. Sin embargo, el desenlace confirmó el peor escenario para la familia.
Los terremotos registrados el 24 de junio provocaron miles de víctimas y una destrucción masiva en distintas regiones venezolanas, especialmente en La Guaira, donde numerosos edificios colapsaron y continúan las tareas de remoción de escombros y recuperación de cuerpos.

