EE.UU. bombardeó el sur de Irán y escala la tensión en Ormuz
El Comando Central de Estados Unidos confirmó una nueva ofensiva aérea sobre objetivos estratégicos en el sur de Irán con el argumento de neutralizar amenazas contra la navegación comercial en el estrecho de Ormuz. La escalada profundiza la crisis regional y pone en riesgo una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
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La tensión geopolítica en Medio Oriente volvió a intensificarse luego de que Estados Unidos lanzara una nueva serie de ataques aéreos sobre la provincia iraní de Hormozgán, en el sur del país, donde se encuentran las ciudades portuarias de Sirik, Bandar Abbas y Jask.
Las explosiones fueron reportadas durante las primeras horas del lunes por el medio estatal iraní Press TV. Minutos más tarde, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó la operación a través de un comunicado publicado en la red social X, en el que señaló que los bombardeos tuvieron como objetivo debilitar la capacidad de Irán para atacar a buques comerciales y embarcaciones civiles que transitan por el estrecho de Ormuz.
Según los primeros informes, uno de los blancos alcanzados fue una torre de telecomunicaciones cercana a Sirik, una instalación que ya había sido atacada en operaciones militares anteriores. Pese a la magnitud de las detonaciones registradas en distintos puntos de la costa iraní, las autoridades provinciales indicaron que hasta el momento no se reportaron víctimas civiles.
La nueva ofensiva se produjo apenas un día después de otro intercambio de ataques entre ambos países, en un contexto de creciente confrontación por la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo y gas.
Los nuevos bombardeos reflejan el fracaso del memorándum de entendimiento firmado entre Washington y Teherán a mediados de junio para garantizar el libre tránsito marítimo y reducir las hostilidades. La reanudación de las acciones militares vuelve a encender la preocupación internacional por una posible ampliación del conflicto y por el impacto que la crisis podría tener sobre el comercio y la estabilidad energética mundial.

