Colombia define su futuro en un balotaje marcado por la polarización
Más de 41 millones de ciudadanos están habilitados para votar en una segunda vuelta histórica entre el progresista Iván Cepeda y el conservador Abelardo de la Espriella. La seguridad, la violencia y el rumbo político del país dominan la agenda electoral.
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Colombia vive este domingo una de las jornadas electorales más trascendentales de los últimos años. Más de 41 millones de ciudadanos fueron convocados a las urnas para elegir al sucesor del presidente Gustavo Petro en una segunda vuelta que enfrenta al senador progresista Iván Cepeda y al abogado conservador Abelardo de la Espriella. La elección llega en un contexto de fuerte polarización política y creciente preocupación por la inseguridad y la violencia en distintas regiones del país.
Los dos candidatos llegan al balotaje tras una primera vuelta muy ajustada, en la que la diferencia fue de apenas 673.000 votos. Cepeda propone dar continuidad a las políticas impulsadas por el actual gobierno y profundizar los programas sociales orientados a los sectores más vulnerables. De la Espriella, en tanto, plantea un giro en materia de seguridad, con una estrategia de mano dura contra los grupos armados ilegales y el fin de los actuales procesos de diálogo impulsados por el Estado.
La elección se desarrolla además en un escenario complejo, marcado por el resurgimiento de la violencia vinculada al narcotráfico y a las economías ilegales. Mientras organismos estatales llamaron a preservar la calma y la confianza en el proceso electoral, el resultado de este domingo definirá no solo quién gobernará Colombia durante los próximos años, sino también el rumbo político que adoptará el país frente a desafíos clave como la seguridad, la paz y el desarrollo económico.

