Papelón de Boca en el debut: fue goleado 3-0 por Deportivo Riestra en el Bajo Flores
En un lapso arrollador de 31 minutos, el Malevo liquidó el encuentro en el Estadio Guillermo Laza aprovechando la masiva rotación dispuesta por Rodolfo Arruabarrena. Braian Sánchez, Antony Alonso y un golazo de antología de Alexander Díaz firmaron un durísimo traspié para el conjunto Xeneize.
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Deportivo Riestra dio el primer gran impacto del campeonato al golear categóricamente por 3 a 0 a Boca Juniors en el Estadio Guillermo Laza, por la jornada inaugural de la Zona A del Torneo Clausura. El equipo conducido por Guillermo Duró brindó una lección de máxima efectividad táctica y resolvió el compromiso en tan solo 31 minutos del primer tiempo, propinándole un durísimo revés al conjunto Xeneize en el inicio de la competencia local.
La clave del trámite radicó en la contundencia del conjunto local frente a la fragilidad defensiva de una alineación alternativa dispuesta por el entrenador Rodolfo Arruabarrena. El "Vasco" optó por una rotación drástica de piezas clave debido al exigente calendario internacional, tras haber afrontado recientemente el encuentro de ida de los playoffs de la Copa Sudamericana frente a O'Higgins de Chile. La apuesta salió cara: el equipo visitante lució apático, careció de circuitos de juego y jamás tuvo capacidad de respuesta ante la intensidad del rival.
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El festival albinegro comenzó con dos certeros cabezazos: Braian Sánchez abrió la cuenta y Antony Alonso amplió rápidamente la ventaja. La obra cumbre de la noche llegó de la mano de Alexander Díaz, quien selló el 3-0 definitivo mediante una jugada de antología: tras trasladar la pelota casi de arco a arco, definió con una sutil emboquillada para rubricar un gol inolvidable. Con el arbitraje de Hernán Mastrángelo, Riestra no necesitó abrumar en la posesión para sellar un triunfo inapelable.
Este tropezón representa la primera caída para Arruabarrena en su segundo ciclo al mando de Boca, interrumpiendo una racha de dos triunfos consecutivos. De cara al futuro inmediato, la paliza sufrida en el Bajo Flores enciende alarmas en la ribera: el margen para la rotación se reduce y el DT deberá replantear la profundidad de su plantilla si aspira a pelear en simultáneo el certamen local y la contienda continental.
