Del bar a la gloria: el "Viking Row", el ritual que acompañó a Noruega en la histórica eliminación de Brasil del Mundial
El festejo vikingo que protagonizan Erling Haaland, Martin Ødegaard y toda la selección de Noruega se transformó en una de las grandes postales de la Copa del Mundo. Tras el histórico triunfo que este domingo dejó afuera a Brasil y clasificó al conjunto nórdico a la siguiente instancia, la celebración volvió a recorrer el mundo. Detrás de la coreografía hay una historia de creatividad, identidad nacional y el sueño de un maestro de escuela que logró unir a todo un país.
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El "Viking Row" se consolidó como uno de los símbolos del Mundial 2026. La celebración, que recrea el movimiento sincronizado de los remos de un barco vikingo al ritmo de un cuerno nórdico y un tambor, acompaña cada triunfo de la selección de Noruega y ya trascendió las canchas para convertirse en un fenómeno global.
La iniciativa nació de la imaginación de Ole Froystad, un maestro de escuela de 38 años y apasionado por el fútbol, quien durante más de un año trabajó en la creación de un canto que representara la identidad de su país tras el regreso de Noruega a una Copa del Mundo luego de 28 años de ausencia.
La idea comenzó a tomar forma en un bar de las afueras de Oslo, donde Froystad presentó entre diez y quince propuestas ante un grupo de hinchas que preparaba su viaje a Estados Unidos. Entre todas las alternativas, una sobresalió por su simpleza, fuerza e identidad cultural: el "Viking Row".
La coreografía consiste en que jugadores e hinchas simulan remar de manera coordinada mientras un rugido colectivo marca el ritmo. El efecto visual convirtió al festejo en una de las imágenes más repetidas del torneo, con escenas registradas tanto en los estadios como en lugares emblemáticos, entre ellos Times Square, centros comerciales e incluso un torneo del PGA Tour.
El creador del movimiento reconoció que buscaba una celebración breve, fácil de aprender y con un fuerte componente cultural. También tomó inspiración en las tradicionales canciones del Rosenborg Ballklub y en el recordado aplauso sincronizado que popularizaron los hinchas de Islandia durante la Eurocopa 2016.
La primera prueba pública ocurrió en un amistoso frente a Suiza. Tras difundirse un video en redes sociales, la iniciativa se volvió viral y acumuló millones de reproducciones, anticipando el impacto que tendría durante la Copa del Mundo.
Este domingo, el ritual volvió a ser protagonista tras la resonante victoria de Noruega sobre Brasil, un resultado que eliminó a la "Canarinha" del Mundial y confirmó el gran presente del seleccionado escandinavo, que celebró junto a sus hinchas con el ya emblemático "Viking Row".
Aunque algunos sectores cuestionan la utilización de la figura del vikingo por su vínculo histórico con la violencia, la mayoría de los aficionados interpreta el ritual como una expresión de pertenencia, orgullo nacional y unión entre el equipo y su gente.
Con Haaland, Ødegaard y una selección que ilusiona en el Mundial, el "Viking Row" dejó de ser un simple festejo para convertirse en un emblema de Noruega y en una de las historias más llamativas que deja la máxima cita del fútbol.

