Baglietto y el regreso de La Trova Rosarina: “Es impresionante que después de tantos años la gente nos siga queriendo”
El músico y cantante se presentará en Mar del Plata, junto al icónico grupo, el próximo sábado 23. En diálogo con QZ, asegura que aquellas canciones “no fueron hechas con fecha de vencimiento”.
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Baglietto, Garré, Goldín, Fandermole, Abonizio y Gallardo. Podrían ser los apellidos de alguna formación célebre del fútbol vernáculo, pero no. Son apellidos identificados inmediatamente con La Trova Rosarina, formación icónica de la música popular argentina que a 45 años de sus comienzos regresa a los escenarios para recuperar sus viejos himnos y atravesar generaciones. Como rezaba aquella canción, todavía emocionan ciertas voces, y así se llama la gira que los traerá al Radio City (San Luis 1750) de Mar del Plata el próximo sábado 23: “No sé si estuvimos muy ingeniosos, pero está bueno”, bromea Baglietto sobre el nombre del espectáculo.
“Es impresionante que después de tantos años no solo tengamos nuestra relación fresca y viva, sino que la gente nos siga queriendo, nos siga pidiendo y siga asistiendo a la cita. Estamos felices”, asegura el cantante en diálogo con QZ Noticias. Además de Mar del Plata, la gira incluye destinos como Córdoba, Rosario, Junín y varios más hasta junio: “Después cada uno vuelve a su casa y a sus proyectos”.
Baglietto es un visitante cotidiano de la ciudad y de hecho recuerda que esta temporada estuvo en la Villa Victoria junto a Lito Vitale, invitado de honor a los shows de La Trova. Por eso asegura que viene a la ciudad “con mucho gusto de poder cantar para los marplatenses”. Y si bien reconoce que le gusta más visitar esta costa “fuera de temporada”, hace memoria y recuerda que “como Trova es la primera vez”.
-¿Cómo fue reencontrarse con tus compañeros para esta gira?
La verdad que está bueno, tenemos todos medio intacta la memoria. Los ensayos que hemos estado teniendo, más allá de algún arreglo nuevo o de alguna canción que hemos visitado poco, lo tenemos muy aceitado. Fue súper agradable. Nosotros no nos separamos porque nos peleamos, sino porque cada uno emprendió su camino, pero la relación está bárbara. Es una alegría juntarse y un placer volver a cantar juntos.
-¿Qué pasa con el público en los shows?
Es indispensable que la gente se prenda, pero por suerte sucede, no tenemos que forzarlo. Y quien va y no conoce las canciones, algo pasa igual: hay algo que moviliza un costado del corazón, que tiene que ver con la sensibilidad, más allá de que conozcan o no los temas.
-Imagino que se debe dar un cruce generacional…
Sí, tenemos la suerte de que el rango de gente se ha ido agrandando. Se da un fenómeno de contagio de padres a hijos, de abuelos a nietos. Viene gente joven, que cuando grabamos esas canciones todavía faltaban 20 o 25 años para que nacieran. Servir de eje de comunicación entre generaciones ya es un fenómeno. Además, ahora somos casi un sexteto vocal: cantamos todos y eso les da un color y una textura distinta a las canciones.
-¿Cómo fue volver a trabajar esas canciones desde lo musical?
Está Lito Vitale con nosotros, no solo en la dirección musical y los arreglos, sino también tocando arriba del escenario. Lo que hace Vitale garantiza que la gente escuche algo maravilloso y que nosotros estemos muy cómodos. No hubo una recomposición, pero sí arreglos, sobre todo en la parte vocal, respetando la estructura original. Además tenemos una banda de lujo.
-¿Participaron todos en ese proceso?
Sí, colaboramos todos, todos metimos la cuchara y tuvimos la oportunidad de opinar. Después, obviamente, hay que dejar a los que saben.
TIEMPO DE REGRESOS
La vuelta de La Trova Rosarina se enmarca en un fenómeno global del mercado musical: los regresos. Hay una generación que quiere volver a escuchar sus canciones y un grupo de artistas, con un recorrido encima, dispuestos a reencontrarse y darle al público eso que quiere. En el caso de los rosarinos, para Baglietto, esta tendencia tiene que ver “básicamente con que estamos vivos”.
“En nuestro caso, las canciones no fueron hechas con fecha de vencimiento. Tienen actualidad, no han perdido vigencia ni artística. Evidentemente somos una necesidad en alguna medida y respondemos a la necesidad de un montón de gente que va a ver los conciertos y se emociona”, grafica.
-Hoy se habla mucho de la pérdida de la metáfora en la música popular. ¿Cómo lo ves?
Está relegada, por lo menos. Pero todo pega la vuelta, todo merece una depuración como la tuvieron estas canciones en su momento. El tiempo dará su veredicto, pasará la zaranda y veremos qué queda.
-¿Y cómo te llevás esta zaranda?
Me llevo bien. Defiendo y me impactan las cosas que tienen valor artístico. Hay cosas que no lo tienen, pero tampoco representan un problema. Y también hay muchas expresiones de gente joven que están buenísimas, incluso dentro de géneros como el trap.
-En lo personal, ¿estás trabajando en algún nuevo material?
Estoy trabajando en un álbum nuevo con Vitale que se llama Bodas de Coral, celebrando 35 años de relación artística y de amistad. Es un disco de canciones de amor, incluso temas que en su momento nos parecían horribles, pero el tiempo cambia la mirada.
